sábado, 9 de diciembre de 2017




Un Déjá vu
Día Miércoles 06 de diciembre 2017, los grandes almacenes chinos y, supermercados que normalmente están vacios; por los altísimos precios de los pocos productos de la cesta básica, en Venezuela. Extrañamente estaban abarrotados de gente, necesitaba café y me voy a otro pueblo que queda a 30 minutos; del supermercado donde acostumbro comprar. Voy por la avenida principal de dicho pueblo, miro hacia los lados y las colas para comprar no tienen fin; entré a un supermercado al departamento de delicatessen, pero, ahí también estaba una cola (no tan larga) era como de 15 personas. Agarre dos bolsas de café de ½ kilo de  50 mil bolívares cada una. Dos panes de mantequilla 80mil, 1/2 kilo de costillas de cerdo ahumadas 275 mil bolívares. Me meto a la cola y de repente llegaron como 10 malandras y se colocaron frente a mí, cada una llevaba una caja de cigarros, una botella de licor y nada más. Me miró una de ellas y dijo:--oiga doña nojotras tábanos aquí. Yo no respondí nada y los que estaban detrás de mí decían: --que pasa con este chusmero, se están coleando. Se armó la sampablera, me aparté y la cajera vino hacia donde estaba yo, me tomó de la mano y me llevó frente a la caja, gritó: --o se comportan o se salen todas. Decía esto  mientras, me pedía mi tarjeta. Una de las malandras dijo: --Oye chica, la doñita taba pol atrás de nojotras. La cajera respondió. –Sí, pero ella va a pagar con sus tarjetas, que seguramente es dinero de su trabajo ustedes cargan unos tiques que les regaló el gobierno; producto de los impuestos que les cobran a los venezolanos productivos. Me quedé pensando, esta gente cobraron 500 mil bolívares por tener el carnet de la patria, creen que el gobierno es bueno porque les da mendrugos; yo acabo de gastar lo mismo por tres cositas nada más para completar un almuerzo, esta gente se merece el gobierno que tienen, pero yo no. La ignorancia y la vagancia están a la orden del día, pero esa cajera me dio esperanzas.

Diciembre de 1995, voy al banco para pagar las mensualidades, del colegio de mis hijos, los niños estudiaron en el mejor colegio de todo el Estado; era un colegio de sacerdotes católicos, no porque yo crea en ellos como religiosos. Para mi todos los sacerdotes de cualquier religión, son vividores de la ignorancia o la buena fe de otros, lo que no puedo dejar de reconocer es que para educar no hay como una monja o un cura; aunque les dan religión les desarrollan el discernimiento y la capacidad de análisis, tanto se lo desarrollan que no he conocido, el profesional que después de estudiar con ellos sea católico practicante. En esa oportunidad, las colas para cobrar la beca escolar, era igual que la actual con el bono navideño; por la tarjeta de la patria.   Entré al banco y, cuando saqué la chequera para pagar las colegiaturas; una mujer gritó: --Empale ella se coleo, acaba de llegal y ya va a cobral, claro como se viste bien y guele a pelfume caro. A lo que el vigilante dijo: --Mire mijita, esta muchacha viene a pagar, no ha pedir.  



La vida te premia cuando eres productivo
Mis hijos estudiaron en colegios y universidades, privadas, no por mi vanidad sino porque ya la educación pública; de los años 90 estaba en franca decadencia. Cuando llegó el chavismo, siguió empeorando y; mi niña mayor ya entrando a la Universidad con apenas 15 años. No fue fácil para mí, pero con trabajo y organización todo se puede. Mis hijos para irse del país, no tuvieron que esperar que el gobierno les aprobara si podían o no registrar, apostillar y llevarse sus títulos. Primera ventaja de trabajar duro para que mis hijos se educaran, y aunque al principio tuvieron que trabajar en oficios; fuera de su profesión por el idioma, por validación de títulos, revalidas o como se llame en otros países, ya están estables. Mi hija compra productos desde Francia a los EEUU, me llega algo que me asombra, harina pan con letras en ingles y chocolate Toronto. Dice Cacao 100% venezolano, además de todo lo que me envía. Muy pocas veces me falta algo en mi despensa o en mi nevera, cuando me falta voy al súper y compro aunque cueste 10 veces su valor. 

Hace unos días una vecina me dice:--Yo no entiendo a los ricos, fíjese usted por ejemplo, tiene plata, vive solita y además sus hijos le compran de todo y, son antichavistas, los que estamos más jodidos somos los pobres Yo le respondí: --No amiga, yo no soy rica en dinero sino en pensamiento, porque eso recibí de mi madre. Ella decía: que lo primero era estudiar, porque te pueden quitar los bienes pero nunca la instrucción; porque con la instrucción y el trabajo, puedes producir otros bienes. Le pregunté --¿Tú eres de los Clap trabajas de gratis, para que el gobierno venda la comida que compra? --Sí, pero si no lo hago no me venden la bolsa, como le doy comida a mis hijos. –Te has puesto a pensar, que eso es lo mismo que le estás enseñando a tus hijos.--¿Qué?  --A mendigar en vez de producir, tampoco te das cuenta que pagas esa bolsa de comida dos veces, que lo único que trae es porquerías que te alcanzan para unos días. –No señora pagamos una vez al mes. –Pero te la venden cada dos meses, ¿Tú sabes lo que es una regla de 3 simple? –No sé. ---Ahí está el problema, te voy a dar un ejemplo: Te piden cada mes que deposites un dinero, esperas y esperas y cuando entra el otro mes y sin haber recibido la bolsa, te piden que deposites de nuevo porque te viene otro producto; que no estaba pautado, es casi la misma cantidad que ya depositaste el mes pasado y que no recibiste nada. A-------Pagaste  la bolsa. B--------Pagaste de nuevo. C-------Te entregaron una sola bolsa. Despejamos la X= Te robaron la primera plata que diste.